IncreÃble, pero real: un retroceso de más de cien años
Publicado: 25-02-2026
Por Hernán Gávito, Secretario General LNA
La nueva ley laboral deja afuera al personal embarcando condenándolo al ostracismo laboral.

El gobierno nacional impulsó una ley de reforma laboral extensa, extensÃsima, tanto que su farragoso articulado incluyó cuestiones impositivas, creación de un gran negocio financiero para pagar indemnizaciones que, extraña metáfora, se dio en llamar FAL (como el histórico fusil de guerra), condicionantes para el ejercicio de la abogacÃa, derogación del Estatuto del Periodista, reducción del sueldo a los trabajadores que se enfermen… y más.

Es fácil advertir que, cada uno de esos temas requerirÃa una ley especÃfica, muy estudiada, ampliamente difundida y debatida. Pero no, todo junto, al bulto. ¿Torpeza? ¿Irresponsabilidad? DifÃcil.
Aprobada en el Senado, de golpe y en gran medida por la incontinencia verbal del inefable ministro Sturzenegger, toda la sociedad pareció enterarse del tema y se rompió algo central de la estrategia oficial: que el pueblo no sepa de qué se trata. Y la dirigencia se vio obligada a reaccionar. El artÃculo sobre licencias por enfermedad, al que el ministro eternamente contratado por el estado argentino aludió expresamente, fue retirado.
Ocurre que, además, durante el tratamiento en el Senado, entre gallos y medianoche, subrepticias manos incorporaron varios tópicos que también pasaron el voto de los senadores sin sobresaltos, entre ellos, que el personal embarcado quede afuera de la ley. Igual que las empleadas de casas particulares (pero ese sector tiene una ley especÃfica vigente) y los presos.
En un primer momento, en medio del estupor, hubo alguna duda, ¿no serÃa mejor quedar afuera del engendro? A poco de analizar el tema la respuesta surgió contundente: no. Porque quedando afuera de esta nueva ley, literalmente los marinos mercantes (incluyendo los de la pesca) quedan afuera de toda legislación laboral. Un retroceso de un siglo… parece ser la idea y no solo para los marinos mercantes.

Alguien argumentó que no era tan asà porque existen los Convenios Colectivos de Trabajo ya firmados, grave error: sin ley, esos convenios son absolutamente vulnerables, fácilmente denunciables.
Esta ley sobre trabajo desanda derechos lo cual está expresamente prohibido por la Constitución Nacional y por acuerdos internacionales. Pero para los marinos argentinos es aún peor.
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