UNA VEZ MÁS LA HIDROVÍA PREOCUPA A LA COMUNIDAD MARÍTIMA

En medio de festejos por la concreción de obras que tienen que ver con el dragado, señalización y aumento de tráfico en la principal vía fluvial de la región, se han encendido algunas señales de alarma que amenazan con arruinar el desenvolvimiento normal de las operaciones fluviales en la Hidrovía.

Una vez más, un accidente en el curso del río, alertó sobre la imperiosa necesidad de obligar a todos los pabellones involucrados a medir con la misma vara los estándares de capacitación exigidos a las tripulaciones.



En tal sentido, un grupo de asociaciones profesionales de Oficiales de la Marina Mercante está llevando adelante la conformación de una suerte de “Federación Regional” que no sólo apuntará a lograr medidas de equidad y simetría salarial sino que por sobre todo, apunta a levantar los niveles de aptitud profesional de los pabellones mas rezagados en la materia.

Días pasados, en una reunión del ambiente marítimo, la frase más escuchada fue “El río nos está dando un mensaje”. Esta es una verdad insoslayable y no prestar atención a ese “mensaje” podrá costar mucho dinero y lamentablemente algunas vidas.

La comunidad marítima debe estar alerta para poder actuar sobre aquellas cosas que son de sencilla resolución y que no implican el empeño en la tarea de altas esferas de gobierno. La formación y capacitación de nuestra gente de mar debe ser mantenida en sus niveles tradicionales a toda costa, las maniobras de reingeniería de recursos, traspasos entre distintas ramas de la profesión naval, cambios de situación escalafonaria y distintas “novedades” con las que está experimentando deben ser puestas inmediatamente en revisión. Adoptando un urgente “para máquinas” en lo atinente a la adopción de medidas decididas en la soledad de algún despacho.

Es la profesión del marino una de las más supervisadas, auditadas, controladas y reglamentadas del espectro profesional de nuestro país. Desde el Ministerio de Defensa a la Cancillería, desde el Ministerio de Educación al de Seguridad, tienen en forma directa o indirecta, injerencia en la formación, titulación y capacitación de la gente de mar. Si abrimos el abanico un poco más, aparecerá también el Ministerio de Planificación Federal y obviamente el de Trabajo. Demasiada gente, demasiadas áreas, demasiados funcionarios como para poder permitirnos el lujo de fallar.

El mar, el río, los puertos son ramas de la actividad complementarias pero con aspectos y particularidades propias de cada una de ellas. No entenderlo es no haber aprendido nada, y realmente en estos tiempos que corren, no podemos permitirnos el lujo de jugar con la seguridad de vidas y bienes.

Extracto del informe sobre “Realidad de la hidrovía”
a ser presentado en la conferencia Mar – Nav 2012